Campañas publicitarias arruinadas por una mala traducción

Cuando te dedicas a la traducción, uno de los mayores placeres culpables es descubrir una traducción errónea en la televisión, en la web o en campañas publicitarias. En estas últimas, especialmente, ya que además de erróneas suelen ser muy divertidas.

Cuando te dedicas al marketing, supongo que no es tan placentero ver cómo se echa a perder tu trabajo. A menudo, estos errores se producen en campañas publicitarias millonarias y pueden suponer pérdidas y dañar la imagen corporativa de la empresa.

A continuación mostramos cinco ejemplos de catástrofes publicitarias que se habrían solucionado de haber contado con un buen profesional de la traducción.

 

  1. AMERICAN AIRLINES

Cuando la conocida aerolínea americana equipó sus aviones con sillones de cuero, lanzó una campaña cuyo eslogan rezaba “Fly in leather”. Tras el éxito de la campaña obtenido en Estados Unidos, probaron suerte con el mismo eslogan en México, esta vez traducido al español: “Vuela en cueros”. La campaña, en este caso, resultó bastante más sugerente de lo que esperaban.

 

  1. ELECTROLUX

En este caso la empresa escandinava decidió sacar pecho. “Olvídense de la competencia, señores. Cuando se trata de succionar suciedad, nadie lo hace mejor que nosotros: nuestras aspiradoras son las más potentes”. Hasta aquí todo en orden, ¿verdad? El problema es que el eslogan elegido para promocionar la marca en USA resultó ser “Nothing sucks like an Electrolux”, lo que en lenguaje coloquial significa “Nada peor que una Electrolux”. Qué ironía…

 

  1. KFC

Una vez más, nos encontramos con un eslogan que había cosechado éxito en su país de origen (“It’s finger licking good”). La traducción había funcionado incluso en otros países de su entorno (“Para chuparse los dedos”). ¡Pero nunca se debe bajar la guardia! Este eslogan resultó demasiado literal al ser traducido al chino. En Oriente no utilizan las mismas expresiones y frases hechas que los países de Occidente. Por lo tanto, los chinos no entendieron por qué una cadena de restauración los invitaba a que se comieran sus dedos… ¿es que no queda pollo?

 

  1. PARKER PEN

Parker Pen estaba decidido a terminar con uno de los peores problemas del primer mundo cuando lanzó esta campaña publicitaria. It Won’t Leak In Your Pocket And Embarass You. Este bolígrafo prometía no descargarse en tu bolsillo y ponerte en evidencia el resto del día. Digamos que en español, prometía bastante más. La palabra “embarass” en inglés es un conocidísimo falso amigo; se parece a una palabra en español, pero su traducción no se corresponde con esa palabra en concreto. En la traducción se pasó esto por alto y Parker Pen acabó prometiéndonos a todos los hispanohablantes que si usábamos su bolígrafo no acabaríamos embarazados. “No Goteará En Tu Bolsillo Ni Te Embarazará”. Pues ya era hora…

 

  1. CLAIROL

Clairol es una productora de artículos para el cabello. Uno de esos artículos es el protagonista de este error de traducción: el rizador de cabello “Mist Stick”. Nadie se explicaba por qué este producto, tan popular en otros países, no estaba cosechando el mismo éxito en Alemania. Bueno, los alemanes sí que se lo podían explicar. Desafortunadamente, la palabra “Mist”, que significa “bruma” en inglés, en alemán significa “estiércol”. Suena lógico que los alemanes optaran por la competencia para tratar sus cabellos en este caso.

 

  1. CAMPAÑAS PUBLICITARIAS Y AUTOMÓVILES

Uno se podría pasar el día entero hablando de nombres de automóviles que resultaron ser un fiasco. El más reciente es, tal vez, el Hyundai Kona, nombrado como un distrito de la Isla Grande de Hawái. Sin embargo, para los gallegos y todos los países lusófonos, el nombre evoca los genitales femeninos. No es la primera vez que esto sucede. El Ford Pinto tiene nombre de genitales masculinos también en portugués. Por otra parte, el Honda Fitta tiene nombre de genitales femeninos, esta vez en sueco (los portugueses ya están servidos).

En algunos casos, los nombres son adaptados, como el Mitsubishi Pajero, que se comercializó en España como Mitsubishi Montero. En otros casos, la adaptación es imposible. El fabricante japonés de automóviles Mazda nunca llegó a vender su modelo Mazda Laputa en España. Aunque sí lo hizo en Estados Unidos, porque en inglés Laputa recuerda únicamente a la isla imaginaria que aparece en Los viajes de Gulliver. El resultado: casi 60 millones de hispanohablantes estadounidenses esbozan una sonrisa todos los días al cruzarse con este modelo.

 

La conclusión es simple: cuando se trata de campañas publicitarias no se puede subestimar la importancia de contar con un traductor o traductora en tus filas. Si tu producto va a dar la vuelta al mundo, es bien sabido que cuatro ojos ven más que dos y pueden sacarte las castañas del fuego.

Imagen: captura de pantalla del diario La Voz de Galicia, en su versión on-line

Acerca de Antonio Leal Fernández

Graduate degree in Translation and Interpretation from Universidade de Vigo (2013). Translator and proofreader in the German and English to Spanish combinations.

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