Data Controller no es un “controlador de datos”

No, un Data Controller no es un “controlador de datos”. Del mismo modo, podemos decir que un data subject no es un “sujeto de datos”. Y, sin embargo, si hacemos una búsqueda simple de Internet nos encontraremos con casi 6 millones de resultados para el término “controlador de datos” y más de 4 millones de entradas para el término “sujeto de datos”. O sea, más de diez millones de traducciones incorrectas.

¿Y esto, a qué se debe? Principalmente, a que la profesión de traductor es una profesión liberal muy abierta a la que puede acceder prácticamente cualquier persona que tenga cierto dominio de un mínimo de dos idiomas, el de origen y el de destino. De este modo, la persona que comienza en esta profesión, en una inmensa mayoría en régimen autónomo, se ve obligada a aceptar casi cualquier trabajo que pasa por sus manos, de manera que un día puede estar traduciendo el manual de instrucciones de un secador de pelo y al día siguiente un contrato de compraventa de participaciones sociales.

Aunque son minoría, existe un gran número de traductores jurídicos especializados, licenciados en Derecho, abogados, profesores, notarios y otros juristas que a lo largo de los años se han ido introduciendo en la actividad de la traducción, y muchos de ellos han terminado por dedicarse plenamente a la misma.

Son profesionales acostumbrados a realizar consultas y búsquedas entre distintas fuentes jurídicas. Se puede decir que su mecánica de traducción es mucho menos fluida que otro tipo de traducciones, toda vez que aquí la literalidad y la interpretación de los textos están mucho más restringidas que, digamos por ejemplo, en la traducción literaria o de textos genéricos. Aquí lo importante es que los efectos jurídicos de lo que se traduzca sean exactamente los mismos en ambas versiones, en el caso específico que mencionamos, en inglés y español. Por lo que hay que hilar muy fino para no separarse nunca de “la letra de la Ley”, tanto si esa “letra” está en español como si está en inglés.

Así, es normal que el traductor jurídico interrumpa continuamente su traducción para realizar consultas, muchas veces en cada frase, de los distintos términos con los que se va encontrando. La traducción de dichos términos tiene que ajustarse totalmente a la normativa oficial del idioma en cuestión.

Caso práctico inglés – español: traducción jurídica en materia de protección de datos

Si volvemos al ejemplo con el que iniciábamos este pequeño artículo, las dos normativas marco más importantes dentro del espacio español y comunitario a las que habría que atender para traducir los términos “data controller” y “data subject” serían la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento general de protección de datos).

Y es aquí donde encontramos la gran diferencia entre un traductor jurídico especializado y un traductor “de marca blanca”. Es muy probable que este último encuentre bastante natural traducir literalmente “data controller” por “controlador de datos”, un término que, sin embargo, embutido dentro de un contrato mandado traducir por un despacho de abogados, desentonaría más que una ranchera de Bertín Osborne en la Ópera Metropolitana de Nueva York.

De hecho, el término que se utiliza para “Data Controller” en la versión oficial española del Reglamento general de protección de datos es el de “responsable del tratamiento”, esto es, la “persona física o jurídica, autoridad pública, servicio u otro organismo que, solo o junto con otros, determine los fines y medios del tratamiento” de los datos personales.

En cuanto a “data subject”, la traducción correcta no sería “sujeto de datos”, a pesar del gran número de veces que ha sido traducido erróneamente en tal sentido, sino la de “interesado”, es decir, la “persona física identificada o identificable” sobre la que tratan los datos.

EUR-Lex

Una herramienta de consulta obligatoria para todo traductor jurídico es EUR-Lex. Esta página en línea ofrece versiones oficiales plurilingües de las directivas, los reglamentos, las sentencias, etc. más importantes dentro de la Unión Europea. Son, y esto hay que reiterarlo, versiones legislativas y jurisprudenciales oficiales en los distintos idiomas del espacio comunitario.

Para la traducción de cualquier documento relacionado con la protección de datos del inglés al español con efectos dentro de la Unión, esta sería la página de referencia de un traductor jurídico experimentado: EUR-Lex

Acerca de Francisco de Borxa González Tenreiro

Ferrol (A Coruña), 1976. Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, certificado en Traducción en el Birmingham City College (Birmingham, Reino Unido) y estudios de Filosofía por la UNED. Experto en traducción jurídica y financiera, con más de trece años de experiencia como traductor e intérprete en España, Reino Unido, Estados Unidos, Portugal y Brasil. Además ha sido jefe de redacción de varias publicaciones sectoriales bilingües, escritor premiado de columnas de opinión y es el director general y jefe de proyectos jurídico-financieros de englishpanish.

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