¿Qué es la interpretación remota?

La “nueva normalidad” ha convertido en normales términos que anteriormente se restringían únicamente al ámbito especializado sanitario, como coronavirus, pandemia, confinamiento, asintomático y otros muchos.

Del mismo modo, en el área de la traducción y la interpretación, conceptos como interpretación simultánea remota, interpretación a distancia, interpretación a través de cabina virtual, interpretación por Zoom u otras plataformas de llamadas o reuniones virtuales, etc. se están haciendo cada vez más habituales. ¿Y entonces, qué es la interpretación remota?

La interpretación remota es un tipo de interpretación lingüística, simultánea o consecutiva, que se utiliza para permitir la comunicación entre interlocutores de distinto idioma que se encuentran también en ubicaciones distintas en el momento en que se entabla dicha comunicación.

Históricamente, este método de interpretación se restringía a llamadas telefónicas o videoconferencias internacionales, tanto del ámbito privado, como público o empresarial. Se recurría sobre todo, y se continúa recurriendo, a la interpretación telefónica o por videoconferencia en el ámbito de una negociación comercial entre representantes de distintas empresas de distintos países; por ejemplo, negociaciones previas a un contrato de distribución entre un fabricante y un distribuidor potencial de los productos de esa empresa en un determinado país objetivo. Pero también en casos de litigios judiciales, cuando por ejemplo se trata de un conflicto que afecta a una venta o arrendamiento de una segunda residencia de una persona con domicilio principal en el extranjero.

En todo caso, dentro del sector de la interpretación simultánea o consecutiva, la interpretación a distancia venía ocupando una posición residual, toda vez que la presencia física del o de los intérpretes siempre se consideró necesaria en congresos, seminarios, conferencias, ferias, festivales, ruedas de prensa y otros eventos, también, físicos o con audiencia presente.

Sin embargo, la pandemia mundial y las “nuevas costumbres”, que según todos los indicios han llegado para quedarse más allá de lo que dure esta pandemia en particular, han convertido la interpretación remota en la nueva estrella de la traducción oral. Esos mismos congresos, seminarios, conferencias, ferias, festivales y ruedas de prensa que anteriormente contaban con un público asistente se han visto obligados a implementar mecanismos alternativos de comunicación para poder seguir adelante en la nueva era del distanciamiento social. Para ello han tenido que recurrir a una amplia variedad de plataformas digitales. Al igual que ha ocurrido con esos mismos términos médicos especializados que mencionamos antes, nombres como Zoom, Houseparty o Facetime son ahora de conocimiento casi generalizado. Así, la imagen del display de Zoom con los distintos presidentes o consejeros de sanidad de las CC.AA. reunidos virtualmente, pero cada uno en su casa, se ha hecho habitual en los informativos.

De hecho, el funcionamiento de estas plataformas digitales ha sido tan bueno que muchos se preguntan si son realmente una solución de urgencia o si terminarán por sustituir definitivamente al formato presencial.

Podemos compartir un ejemplo real muy reciente que observamos nosotros mismos con uno de nuestros clientes. Durante la audiencia de un procedimiento arbitral de ámbito internacional que, por causa del confinamiento, tuvo que celebrarse de manera remota a través de una plataforma digital y con interpretación simultánea, tanto los abogados como el presidente del tribunal arbitral coincidieron en señalar que el resultado había sido mucho mejor de lo esperado y que este tipo de transmisión ofrecía ventajas imprevistas con respecto a una vista presencial, como la de poder visualizar mucho mejor los documentos, diapositivas, gráficas, etc. que componen la prueba pericial.

Vale, las soluciones digitales para reuniones, litigios o seminarios funcionan muy bien. ¿Pero qué ocurre cuando se necesita un servicio de interpretación idiomática para poder entenderse?

Antiguamente, con la interpretación telefónica, la traducción simultánea de los interlocutores sin ayudas tecnológicas resultaba imposible. Había que recurrir a la interpretación consecutiva, de manera que la persona hablaba por un corto espacio de tiempo, interrumpía su discurso y, a continuación, el intérprete traducía o hacía un breve resumen en el idioma del oyente de lo que acababa de decir esa persona; seguidamente respondía el interlocutor por un breve período de tiempo y, de nuevo, volvía a intervenir el intérprete; y así sucesivamente. Por supuesto, no hace falta ser muy entendido para darse cuenta que esto suponía doblar o, incluso, triplicar el tiempo normal que duraría cualquier conversación telefónica donde no se necesitara de interpretación idiomática. Y, en el caso de una negociación comercial por ejemplo, la falta de fluidez en las conversaciones puede alargar todavía más o, incluso, entorpecer la conclusión de acuerdos entre empresas.

Las nuevas soluciones digitales de comunicación permiten que se pueda implementar de manera mucho más fácil la interpretación simultánea. Por ejemplo, en el caso de la aplicación Zoom, su configuración por “salas” (rooms) ofrece la posibilidad de habilitar una sala determinada para cada idioma, de manera que el oyente pueda optar por recibir el audio de la sala que se corresponda con su propio idioma. De este modo, en una reunión o seminario que se desarrolle en inglés, la sala principal y a la que se conecte la mayor parte de la audiencia será la del inglés; sin embargo, se podrán crear salas de español y francés a las que se asignen intérpretes de estos dos idiomas y, de esta manera, aquellos asistentes de habla española o francesa que prefieran escuchar el audio de la interpretación a su idioma nativo podrán cambiarse de sala para poder escucharlo.

Soluciones como esta se ajustan muy bien a reuniones comerciales o seminarios con pocos intervinientes donde el presupuesto es limitado y no se puede incurrir en grandes costes. Si lo comparamos con la interpretación simultánea habitual en cabina, con consolas de interpretación, receptores de audio y todo tipo de dispositivos para obtener la mejor calidad de sonido (equipos analógicos por infrarrojos, etc.), no cabe duda de que el oyente no va a disfrutar de una interpretación tan fluida, con un sonido tan nítido. Por lo que respecta a los intérpretes, además de esa pérdida de calidad en la recepción del audio (lo que complica todavía más su trabajo), y a menos que compartan espacio físico en una misma habitación (recordemos que la interpretación simultánea casi siempre se realiza por parejas), no podrán escucharse entre ellos, lo que puede causar graves problemas a la hora de gestionar los relevos o apuntar al compañero (escribirle notas de, por ejemplo, alguna cifra o nombre que haya omitido o malinterpretado).

Interpretación remota de englishpanish

A día de hoy, la solución más profesional y más fiable para eventos importantes, congresos, etc. es la cabina de interpretación virtual que ofrecen algunas empresas de traducción.

Se trata de una herramienta digital que reproduce, algunas de ellas con un nivel increíble, la cabina y las consolas de interpretación físicas, de manera que los intérpretes puedan realizar su trabajo del mismo modo en que lo harían si estuvieran en una simultánea presencial. Las más sofisticadas, como por ejemplo la que tenemos en

englishpanish, ofrecen una app para los participantes o asistentes que con una simple descarga y unos auriculares permite escuchar el audio de los intérpretes en cualquier lugar, con total movilidad y sin necesidad de estar pegado a un monitor.

Los resultados de este tipo de interpretación son tan buenos que no es raro encontrarse con clientes que, además de alabar el trabajo de los intérpretes, muestran su preferencia por la interpretación remota en detrimento de la presencial, tanto por la calidad del audio como por la autonomía que les ofrece la app. Y, por supuesto, a un precio mucho menor que la interpretación simultánea física, donde es necesario montar y alquilar todo el equipamiento necesario en la sede del evento.

Así que no se extrañen si, una vez descubierta la vacuna, la “nueva normalidad” de los servicios de interpretación simultánea continúe siendo el “distanciamiento social” de los intérpretes. Eso sí, ayudados de la mejor tecnología de interpretación remota para que sus voces se escuchen bien cerca.

About Francisco de Borja González Tenreiro

Ferrol (Galicia, Spain), 1976. Degree in Law from the University of Santiago de Compostela, studies in Translation from Birmingham City College (Birmingham, UK) and in Philosophy from UNED. Expert in legal, financial and institutional translation and interpretation, with more than fifteen years of experience as a translator and interpreter in Spain, United Kingdom, United States, Portugal and Brazil. In his long career as a simultaneous interpreter he has been the Spanish, English, Portuguese and Galician voice for many well-known personalities coming from the world of culture, science and politics, such as the latest two UN Secretary Generals, Mr. Ban Ki-Moon and Mr. António Guterres. He has also been the editor-in-chief for several bilingual publications, an award-winning column writer and is the general manager and head of legal-financial projects for englishpanish.

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